Intentando emprender: “Sabios” realistas vs “Coachs” vendehumos

Estoy seguro de que a más de uno le habrá pasado que cuando uno empieza a plantearse cambiar algo en su vida, iniciarse en alguna habilidad o en definitiva, salirse de su rutina diaria para hacer algo nuevo que le permita crecer de alguna forma, aparecen en su vida dos sabias figuras que desde el principio “tienen muy claro” lo que hay que hacer, los estelares coachs y los sabios de a pie. Dos figuras de las que convendría cuidarse un poco si no queremos acabar navegando en un mar de dudas, con miles de consejos orientándonos en todas direcciones.

Los “sabios” autodenominados realistas

Por si la palabra Realista no fuera algo suficientemente relativo, (pues depende del concepto de Realidad que tengamos cada persona), existen personas capaces de autoproclamarse realistas sin añadir ningún tipo de matiz, asumir que su realidad es la de todo el mundo, asumir que la realidad es una verdad absoluta. Lo que nos deja a la espera de su siguiente frase, para vislumbrar en qué tramo del camino hacia esa utópica verdad absoluta, en la que solo ellos creen, se quedó nuestro interlocutor.

Según estas personas y su infinita experiencia y sabiduría, no deberías aventurarte y arriesgarte a perder lo que ya tienes, aunque sea poco.

Estas figuras suelen ser personas que, una de dos:

  • O son personas que te quieren mucho, cercanos que no quieren verte en una mala situación. Su amor hace que te aconsejen de esa forma tan tajante utilizando los consejos más profundos y arraigados que tienen, los que les dieron sus mayores cuando estaban en tu situación y que de una forma u otra les han servido hasta llegar a donde están. Solo te quieren y no quieren verte pasarlo mal. (Aunque ello no debería impedir ser objetivos).
  • O son personas pesimistas con aspiraciones a Cuñado. La figura del cuñado ya es famosa por representar a los sabios del siglo XXI, con pensamientos anticuados o poco madurados y una boca muy grande, a veces pareciera que tienen hasta megáfono. Bromas aparte, podríamos definirlos de forma un poco más correcta como personas con facilidad para emitir juicios tajantes sin consideración, ni por las opiniones de los demás ni por las variantes de la suya propia. Sacar algo de provecho de estas personas es más difícil, aunque no imposible, siempre hay algo de verdad en todo lo que se dice porque alguna vez ha ocurrido.

 

Una caricatura desgraciadamente común

El elemento común a estas personas son los viejos métodos y las mentes cerradas. Las reglas tradicionales, y las personas que viven bajo su yugo, intentan limitarnos. Cuando te enfrentas a una decisión importante, dicen que has llegado al final de la caja, “esto es el mundo de los adultos”, y que acabas de conocer sus paredes, “Así es la vida chic@”. Si no tienes trabajo o estas simplemente en mala posición social, te dicen que lo arregles, no saben como, pero “tu sabrás” y si estas en una posición reconocida socialmente como buena, (que para algunos es simplemente tener trabajo) no debes preocuparte por nada más, tus propias preocupaciones “son pájaros en la cabeza” porque para la sociedad ya eres un éxito, simplemente ahora debes dejar lo que realmente amabas como un hobby, “que ya has visto que no te servía para nada”, dedicar tu vida a ser un infeliz engranaje más que mueve la maquinaria y esperar la, ahora más incierta que nunca, jubilación (si es que llegas), y mientras tanto, siempre puedes seguir haciendo escapaditas fuera de La Caverna los fines de semana o 3 semanas al año, eso sí, de hotel y tour guiado, que para algo trabajas y con otros del montón, no vayas a conocer gente rara que te rompa algún esquema y “le des más vueltas a la vida de las que necesita”. Por supuesto no te olvides tu palo de selfie para sacarte unas buenas fotos con los filtros del instagram y posturear a la vuelta en la oficina.

Vale, muy caricaturizado, pero esto pasa y lo sabes, no me gusta ser tan tajante pero esto es una realidad, al menos en mi entorno. Si piensas diferente cuéntanos tu versión en los comentarios.

 

"Too many lights in this f***ing world"
“Too many lights in this f***ing world”

 

En el extremo opuesto del cuadrilátero encontramos a:

Los vendehumos vestidos de coachs, mentores, motivadores…

Buscando huir de este constante tintineo de desmotivación encontré en la red la figura opuesta. Muy atractiva, me decía justo lo que quería oir, me motivaba, por fin había encontrado gente que me entendía… pero pasado algo de tiempo algunos empezaron a sonarme extraño, la cosa no iba más allá, llegó un momento en que leía siempre lo mismo… Hablamos aquí de los vendehumos disfrazados de profesionales coachs, mentores, instructores, etc

¿Un coach o un vendehumos?

Coachs (y otros sinónimos) hay en muchos ámbitos y de muchos tipos, y (generalizando mucho) su trabajo suele consistir en orientarte para alcanzar el éxito en un determinado ámbito ya sea personal o profesional. Cuanto más especializado sea un ámbito y más se profundice en él, más conocimientos tendrá que tener un coach para poder ejercer como tal sin quedar como un vendehumos.

Pero en las etapas más superificiales de los ámbitos, donde todo es más genérico, las personas no solemos tener ni idea de donde nos estamos metiendo ni cómo hacerlo, solo sabemos que queremos hacerlo. Y curiosamente en estas primeras etapas de emprendimiento, es donde más abundan los vendehumos, porque es donde más personas hay (y más vulnerables debido al completo desconocimiento). Aquí es donde, por ejemplo, un deportista que ha dedicado su vida a subir montañas puede venir y darte una charla para convencerte de que para crear tu empresa de (inserta tu especialidad), o para crecer dentro de una, solo necesitas fuerza de voluntad y perseverancia. Esto, es un vendehumos. Alguién que no es profesional de un ámbito, no puede asesorar ni dar consejos realmente útiles ni 100% aplicables a alguien que quiera desarrollarse en ese ámbito. De hecho, en el fondo no lo hace, lo que hace es rayar la superficialidad una y otra vez, te dice lo que quieres oír, cosas agradables y positivas, y tu sales de allí borracho de fé y con la mayor de las sonrisas. Yo también lo he vivido y he caído.

El descaro motivacional en la red

Pero sobre todo en internet abundan una clase de ellos que perjudican mucho al colectivo de expertos reales en materia online, aunque en realidad muchos son clientes de los segundos.

Hoy en día, con internet hay varias formas de vivir libres, tener un negocio online, trabajar sin un horario fijo y hacer dinero (ya sea mucho o poco), y por supuesto es una idea más que interesante. A mi me gustaría poder hacerlo.

Cada vez hay más personas que “cambiaron su vida y ahora viven libres” gracias a internet, seguro que te suenan frases como “Lo dejé todo y ahora vivo de mis pasiones. Descubre como lo hice”, y muchas de ellas están dispuestas a enseñarte cómo lo hicieron, a enseñarte un método para alcanzar tus metas. Esto es genial si funcionara tal y como parece, pero hay algunos casos que no son del todo honestos.

A mí me pasó con el tema del blogging, empecé sin tener ni idea, y siempre pensé que era algo que se podía aprender por internet, asique tras pasar algo de tiempo leyéndo por allí y por allá, me lancé a la piscina ya que tenía un trabajo seguro que me lo permitía.

Cada post que leía resultaba más inspirador, no paraban de motivarme e implantar en mi mente semillas de emprendimiento, lo cual aprecio y agradezco plenamente, pero al final nunca pasaban de ahí, no profundizaban. Una vez me suscribí para intentar saber más, empecé a recibir invitaciones a sus cursos, información de pago (infoproductos) bajo lemas como: “Aprende mi método”. Aquí está el punto de inflexión que separa a un mentor real de un vendehumos.

Un vendehumos aquí utilizará su ejemplo como un caso de éxito, pero eso no será el condicionante real, sino el hecho de que lo que él hace, es lo único que sabe enseñarte. Ellos dejaron sus antigüas vidas y ahora son libres y te instan a tí, ojiplático lector, a hacer lo mismo, ¡Ellos te enseñarán cómo! Ellos lo hicieron, ¿por qué tu no? Su pasión era “ayudar a las personas a alcanzar sus metas” y desde su blog (y pagando por sus cursos), te enseñarán a construir tu negocio online.

Así te lo venden, sin explicarte que su nicho de mercado eres tu y las miles de personas que hoy en día queremos aprender a tener un blog, y el tuyo será el que sea, que será igual de rentable, o no. Pero la masturbación emprendedora, ya la llevas.

¿Vas viendo por donde voy no?

Sin embargo, este hecho puede pasar desapercibido pero al lector / oyente, haciéndole creer en un futuro propio como emprendedor online más que incierto, ya que no le han orientado para ser emprendedor en el ámbito que desea, sino simplemente para ser emprendedor, sin profundizar. Y es que muchas de estas personas tienen más conocimientos de marketing y estrategia empresarial que de crecimiento personal o profesional en sí, que también es necesario, pero no puedes basarte solo en eso.

Si lo piensas bien, hay un problema de base que reduce tus posibilidades de éxito en gran medida: Al final lo que acaba ocurriendo es que estos alumnos acaban haciendo lo mismo, abriendo negocios del mismo tipo, en este caso blogs para enseñar a la gente a “vivir libre con su blog”… ¿Qué pasará cuando todos seamos expertos en enseñar a los demás a vivir de blogs?

¿Todos son veneno entonces?

Desde luego que no. No digo que personas que te aconsejen (positiva o negativamente) digan mentiras o todos sus comentarios sean inútiles, pueden estar diciendo verdades como puños, pero de su mentalidad (los realistas) o intención (los vendehumos) depende si nos merece la pena hacerles caso completamente o cuidarnos de sus palabras, está en tu mano diferenciarlos de personas que realmente te ayuden y te aconsejen de forma eficiente.

De una forma u otra, me gustaría advertir en base a mi experiencia a los que vengan después. Creo que todos deberíamos tener cuidado tanto con el positivismo superficial y desenfrenado de los vendehumos, como con el extremo pesimismo de los realistas que martillean nuestra conciencia consumiendo las ganas de conseguir nuestros objetivos.

¿Qué crees tú?

 

EXTRA para críticos: “Y a ti que te gusta también dar consejitos, ¿qué eres?”

Me siento obligado a justificarme aquí, porque entiendo que se pueden encontrar ciertas similitudes de mi contenidos con algo con objetivo didáctico, y por tanto susceptible de caer en estas categorías, por más que intente decir siempre que yo no quiero dar lecciones, solo provocar el pensamiento del lector. Pero no puedo evitar ser autocrítico.

Tengo la creencia y el temor de que podría caer en este saco en cuanto decida empezar a vender mis diseños (algo que me encantaría hacer) y empezara a ganar dinero a cambio de “calentarte la cabeza” aunque no sea para ser más feliz, ni enseñarte a ganar dinero, ni algo super útil para esta sociedad capitalista en la que vivimos. Aunque solo sea por hacerte pensar.

Ganar dinero con los diseños de este blog es algo que me encantaría conseguir ya que es algo que me encanta hacer, pero no sabemos si eso realmente llegará a pasar. Al menos no estaré viviendo directamente de “calentarte la cabeza” con palabras, si no de mi arte, de diseñar, y ganarme la vida con mis diseños. No obstante, siempre me preocupo de matizar todo lo que escribo, y de reiterar (puede que cansinamente) que la conclusión final siempre la tienes tú, mi lector.

Si has llegado hasta aquí leyendo, gracias, tu eres un lector por el que vale la pena seguir escribiendo.

 

 

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