Sobre mí

 Solo soy un diseñador rayando la existencia

Creo que mi nombre no importa, mi cara tampoco. Si te sirve, soy diseñador industrial y tengo 24 años.

Acabé la universidad en 4 años, empecé a trabajar antes de acabarla, me he emancipado ya, tengo mi coche, estoy bien considerado profesionalmente y se podría decir que soy lo que para la gran mayoría de la sociedad es una persona de éxito

Bullshits… 

Soy muy escéptico y me encanta escudriñar los conceptos y las “verdades” de la vida y desde luego esa definición tan superficial y básica no representa el éxito. Lo siento si te acabo de tirar por tierra el concepto.

Soy amante del arte, pero me dijeron que “valía para las ciencias, así que uniendo las 2 opciones, orienté mi sustento de vida hacia la Ingeniería en Diseño, pero, a pesar de vivir de ser Ingeniero de Diseño Industrial/Diseñador Industrial, mis otras grandes pasiones son el diseño gráfico, la sociología y la filosofía. Pasiones que, sobre todo las 2 últimas, pueden llegar a ser autodestructivas si te queda algo de conciencia en este mundo en que vivimos.

 

La vida es… sencillamente complicada

Soy de los que creen que la vida tiene 2 partes, como las 2 caras de un decorado de una obra de teatro.

En la primera mitad de la vida vives en el lado principal del decorado, donde se desarrolla la obra, el lado bonito, el lado de la luz, los colores, la cara del decorado donde se muestra un árbol, un maniquí, un coche; el lado de la primera impresión, la primera cara, la representación básica del vivir como el simple avance guionizado de la obra.

Una vez concluimos esa etapa, pasamos a la parte de atrás del decorado, dejando el lugar anterior para los nuevos incorporados a este teatro de la vida. Una vez detrás del decorado, encontramos la parte de la oscuridad y las sombras, donde casi todo tiene el mismo color, donde encontramos los hilos y los pilares que sustentan el decorado que veíamos en la primera mitad, aquí comprendemos cómo las cosas que vimos en la primera mitad se mantienen en pie y cómo es posible que ocurran los movimientos que veíamos al otro lado, aquí vemos por qué hay gente con prisas y cómo se abastece ese sistema que mantiene la obra a flote.

Esta segunda parte no tiene por qué ser peor que la primera, es más triste, pero no menos interesante, es bella a su manera, pues comprendemos como funciona el mundo que conocimos en la primera. Simplemente es distinta. El problema no es que esta parte sea gris y oscura, el problema aparece cuando ese mundo que mueve la primera parte está sucio, corrupto y lleno de incoherencias.

 

Eso soy…

Lo que contaba sobre mí al principio es totalmente cierto. Para qué voy a mentir… Realmente considero que no necesitas mi cara, ni necesitas mi nombre, porque estas ideas no son solo mías, son de muchas más personas que como tú y como yo creen en ellas, y las comentan, las comparten y no tienen dueño.

Por otra parte, más terrenal pero no menos importante, esto no me da de comer, de hecho, así sería la forma de mantenerlo lo más puro posible, y realmente amo mi profesión de diseñador industrial y es algo que me ha costado mucho conseguir.

Es triste tener que hacer esto, pero de momento, ellos son los que tienen el poder y no me gustaría que mi actual empleo o uno futuro se vean condicionados cuando el empleador de ideales confusos de turno no sea capaz de distinguir la profesionalidad de las ideas de una persona y su decisión sobre mi contratación se vea alterada por esta parte de mí, ya que algunas temáticas que trato son controvertidas, y sabemos que no todo el mundo piensa igual, ni tiene la misma apertura de miras.

Se que esto podría resultar malo para mi carrera, pero igualmente podría resultar beneficioso si doy con la persona correcta, lo cual sinceramente, me supondría una de mis mayores alegrías. En ese caso, estoy seguro de que llegaremos a conocernos de alguna forma 🙂